La franquicia tributaria del SENCE lleva casi tres décadas financiando la capacitación laboral en Chile. En abril de 2026, el gobierno del presidente Kast incluyó su eliminación en la Ley Miscelánea —rebautizada como Plan de Reconstrucción Nacional— y encendió una discusión que afecta directamente a las más de 1.600 OTEC activas en el país.
Este artículo reúne los hechos relevantes, las cifras en juego y lo que toda organización de formación debería estar haciendo hoy.
¿Qué es exactamente la franquicia tributaria?
Establecida por la Ley N° 19.518 en 1997, la franquicia tributaria permite a las empresas clasificadas como contribuyentes de Primera Categoría descontar de su impuesto a la renta anual hasta el 1% de su planilla de remuneraciones, siempre que esos recursos se destinen a programas de capacitación acreditados por SENCE a través de una OTEC u OTIC.
Para acceder, la empresa debe tener una planilla que supere las 35 UTM mensuales, pagar las cotizaciones previsionales de sus trabajadores y contratar los servicios de una entidad acreditada. Es un mecanismo de incentivo: el Estado subsidia indirectamente la formación al permitir que las empresas recuperen ese gasto vía impuestos.
La propuesta del gobierno y sus argumentos
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anunció la eliminación de la franquicia como parte de un paquete de contención del gasto tributario. El argumento central del gobierno: el mecanismo tiene un costo fiscal de US$300 millones anuales sin evidencia concluyente de impacto en la productividad laboral. Un estudio citado por la autoridad muestra que los trabajadores capacitados bajo este esquema registran solo un 1,05% de aumento salarial.
El segundo argumento apunta a la distribución del beneficio: el 98% del gasto tributario beneficia a grandes empresas, mientras que solo el 2% llega a Pymes. Esto, según Hacienda, contradice el propósito original del instrumento.
Los números que el sector pone sobre la mesa
La industria responde con datos diferentes. Según cifras del sector y análisis independientes publicados en CIPER Chile (abril 2026):
- 1 millón de trabajadores se capacitan anualmente a través de este sistema
- 1.600 OTEC activas ejecutan programas en todo el territorio nacional
- 300.000 acciones de capacitación se realizan cada año
- 120.000 empresas utilizan el mecanismo, la mayoría Pymes
- 7 de cada 10 pesos se destinan a trabajadores cuyo nivel educativo máximo es la enseñanza media
- Las empresas que capacitan registran un 7% menos de accidentes laborales, un impacto que no se refleja en salarios pero sí en productividad y costos
El impacto laboral proyectado en caso de eliminación: 30.000 empleos directos y 80.000 indirectos en riesgo, y el posible cierre de más de 3.100 Pymes vinculadas al ecosistema de capacitación. La pérdida anual de inversión en capital humano se estima entre US$180 y US$240 millones, con un efecto de largo plazo equivalente a una caída del 0,3% del PIB.
¿Reforma o eliminación? La discusión técnica
El debate no es solo político. Exautoridades del propio SENCE tienen posiciones matizadas.
Romanina Morales, exdirectora del organismo, declaró en La Tercera: *"Debe fortalecerse, no desmantelarse."* Marcelo Albornoz, también exdirector, advirtió sobre el impacto en instituciones que han realizado trabajo sólido en productividad laboral. Ricardo Ruiz, economista de la Universidad Finis Terrae y exdirector del SENCE, reconoce que el sistema *"necesita modificación"* por incentivar cursos de baja calidad, pero no apoya una eliminación total.
Michel Faure, presidente de la Asociación de OTIC, resume la posición del sector: *"Hay un sistema que funciona. Podríamos mejorarlo, perfeccionarlo, pero en ningún caso eliminarlo."*
Las propuestas alternativas de la industria incluyen: - Obligar a las grandes empresas a destinar un porcentaje de su franquicia a un fondo Pyme - Alinear los cursos financiables con el catálogo de ChileValora (650 perfiles certificados) - Modernizar el sistema para incorporar formación vinculada a IA y transformación digital
Estado del proceso legislativo (actualización mayo 2026)
La Ley Miscelánea fue aprobada en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. Al cierre de esta edición, las indicaciones ingresadas al proyecto superaban las 1.000, un número inusualmente alto que refleja la controversia de la propuesta. La UDI y el PDG amenazaron con votar en contra; el gobierno se comprometió a modificar la propuesta antes de su envío al Senado, programado para el 20 de mayo de 2026.
El SENCE como institución no desaparece. Solo se eliminaría el mecanismo de franquicia. El gobierno estudia un sistema alternativo basado en financiamiento directo vía presupuesto y modelos de formación dual usados en países desarrollados.
Qué debe hacer tu OTEC ahora
Independientemente de cómo resulte el proceso legislativo, la situación actual exige acción concreta:
1. Diversificar fuentes de ingresos. Las OTEC que dependen al 100% de la franquicia tributaria son las más vulnerables. Desarrollar canales propios —ecommerce de cursos, venta directa a trabajadores, alianzas con fundaciones— reduce la exposición.
2. Posicionarse digitalmente. Si la franquicia desaparece o se reduce, las OTEC con presencia digital propia y catálogo accesible sin intermediarios tienen ventaja competitiva clara.
3. Fortalecer la calidad y la medición. El principal argumento del gobierno es que el sistema no tiene impacto demostrable. Las OTEC que puedan mostrar resultados medibles —empleabilidad, reducción de accidentes, mejora en indicadores— tienen argumentos para sobrevivir en cualquier escenario regulatorio.
4. Seguir el proceso. La votación en el Senado definirá si la franquicia desaparece, se reforma o se mantiene. Estar informado y participar en las instancias gremiales es fundamental.
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